Fundamentación - Pensando la Escuela 2018

Vaya al Contenido
Fundamentación
El Congreso de Educación Pensando la escuela nos convoca y en esta oportunidad, bajo el lema… Desafíos y oportunidades… porque…
El desafío de mirarnos y escucharnos es la oportunidad de conocernos; el desafío es despertar el deseo de saber; y desearlo…es la oportunidad de aprender; el desafío de creer en alguien es su oportunidad de crecer.
El desafío de desaprender para aprender con otros.
El desafío nos interpela, la oportunidad busca descubrir nuevos sentidos.
Asumir el desafío de hoy es tocar el futuro. Abrazar el desafío es la oportunidad de pensar, hacer, soñar, vivir la escuela.
Promover un espacio de reflexión conjunta desde estos ejes, nos invita a preguntarnos ¿Puede existir una escuela que se legitime solo en el hoy? ¿Es posible construir horizontes para los niños y los jóvenes desde la propia escuela? ¿Es posible atender el hoy sin estar al mismo tiempo aportando a la construcción del mañana?
Cuando decimos instituciones educativas, no hablamos solamente de formaciones jurídicas (organizacionales, laborales, curriculares, convivenciales, etc.) sino de representaciones significativas y relevantes en lo social y personal.
Si el siglo XXI puede pensarse como futuro deseable, este tendrá como requisito que la vida no sea una preocupación. Cuando hay preocupación por la supervivencia, dice Arendt, el campo de lo político se cierra, se disuelve lo público, se desanuda el lazo social. Desde esta perspectiva, es posible entender y sostener la defensa de lo educativo y de sus instituciones públicas como un intento de preservar el lazo social, es decir de un orden social con menos barbarie, menos violencia, menos miseria, menos necesidades básicas insatisfechas, menos ignorancia, es decir, con más educación.
Más y mejor educación es una oportunidad para quienes eligen ser maestros. Nuestra libre elección deriva en responsabilidad, instalándonos en el horizonte de la ética. Educar nos interpela, despierta nuestra conciencia, nos pide respuestas, Pensar la escuela es la oportunidad de repreguntarnos. ¿Para qué educar hoy? La profundidad de esta pregunta conlleva el desafío moral de: descubrir nuevos sentidos, asumirnos como enseñantes, reconstruir en nuestros estudiantes su condición de aprendices, volver a despertar el entusiasmo por el saber...
Es justamente en estos espacios de formación, donde debemos hacer foco en el proceso de enseñar y aprender, para que no sea un reflejo mecánico de la planificación del docente, ni tampoco un reflejo simplista de la espontaneidad de los alumnos. Desde una nueva perspectiva, debe ser el resultado de integrar de forma natural las prioridades pedagógicas en pos del desarrollo de las capacidades fundamentales. Estimular las intenciones educativas del docente y los intereses reflexionados y organizados de los alumnos.
Trabajar en esto, nos permite llevar adelante, lo que llamamos “buenas prácticas”, que necesitan del monitoreo permanente del docente como un profesional reflexivo y crítico. Y significa que puede interrumpir su hacer, para plantearse la cuestión del sentido, es decir, para “desnaturalizar las prácticas vigentes”. Desnaturalizar implica entender que la profesión puede “reelerse” y, esta relectura, tiene un profundo carácter ético: porque nos despega de lo que “somos” para interrogarnos si queremos seguir “siendo como somos”.
Este congreso nos invita nuevamente a repensar la escuela, poniendo en el centro de la actividad, el interés y la necesidad del alumno. Una Escuela de calidad se mide por su capacidad de reconocer y responder a las expectativas de sus alumnos. A ellos se debe y por eso existe.
Por ello el objetivo de la Escuela es hacer pedagogía centrada en el que aprende y en la formación del que enseña… Atender los intereses del estudiante y profundizar en la formación de sus docentes; son dos aspectos que se alientan desde las políticas educativas provinciales y a su vez son dos factores ineludibles de una escuela abierta y democrática… Esa escuela que espera y necesita nuestros tiempos…

Objetivos
Brindar a los asistentes contenidos y herramientas que puedan ser aplicados en su hacer diario y fortalezcan su labor en la escuela.
Generar espacios de trabajo que potencien el desarrollo de estrategias para implementar en la gestión de la enseñanza.
Proponer y participar de espacios que permitan vincular a los participantes con colegas y enriquecerse con diversas situaciones escolares.
Comprender la necesidad de actualizar el perfil docente frente a las nuevas realidades que se viven en las escuelas.

Desarrollo Web Fabian Gallego
Regreso al contenido